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VAMpeak: qué dice la evidencia sobre la velocidad máxima de un test incremental y por qué medirla en subida

La velocidad o potencia pico de un test incremental es uno de los mejores predictores de laboratorio del rendimiento de resistencia. En subida, su equivalente es la velocidad ascensional máxima (VAMpeak), que solo es comparable si se cumplen unas condiciones concretas.

Lorenzo García18 min de lectura
Corredor de trail en un test incremental en cinta mientras su entrenador revisa los datos en una tableta (imagen generada con IA).
La velocidad máxima de un test incremental solo es comparable si se repiten la cinta, la pendiente y el protocolo.Imagen generada con IA (Artlist) para Trail to Treadmill
En este artículo
  1. Qué es cada métrica
  2. La velocidad pico como predictor en carrera
  3. El equivalente en ciclismo: la potencia pico
  4. Qué se sabe en subida
  5. Mismo VO2max, distinta VAMpeak
  6. La pendiente y el protocolo cambian el número
  7. ¿Sirve para prescribir?
  8. Cómo encaja en Trail to Treadmill
  9. Qué hacer con una VAMpeak
  10. En resumen

Un test incremental en cinta deja muchos números, y casi siempre se mira primero el VO2max. Sin embargo, el dato más sencillo del informe, la velocidad máxima a la que el deportista aguantó la última etapa, lleva más de treinta años apareciendo en la literatura como uno de los mejores predictores de laboratorio del rendimiento de resistencia. En ciclismo ocurre lo mismo con la potencia pico.

La razón es que esa velocidad no mide una sola cosa. Recoge el techo aeróbico, pero también cuánto cuesta desplazarse y, en parte, la capacidad anaeróbica y neuromuscular. Para un corredor de montaña, la pregunta lógica es si esa misma idea se puede llevar a la subida: medir la velocidad ascensional máxima, la VAMpeak, en una cinta inclinada. La evidencia apoya la idea de fondo, aunque con condiciones que cambian cómo debe leerse el dato.

Qué es cada métrica

MétricaQué esDónde se mide
Vpeak o PTVVelocidad máxima alcanzada en un test incrementalCinta, normalmente en llano o con pendiente fija
vVO2maxVelocidad mínima a la que se alcanza el VO2maxCinta con análisis de gases
WpeakPotencia máxima alcanzada en un test incrementalCicloergómetro
VAMpeakVAM máxima (m/h) alcanzada en un test incremental en subidaCinta inclinada

La Vpeak y la vVO2max se parecen, pero no son lo mismo: la primera no necesita analizador de gases y suele ser algo mayor, porque incluye lo que el deportista es capaz de añadir por encima de su VO2max en las últimas etapas. La VAMpeak es la versión vertical de la Vpeak. La VAM (velocidad ascensional media, del italiano velocità ascensionale media) es el desnivel positivo que se gana por unidad de tiempo, en metros por hora (m/h). En cinta se calcula a partir de la velocidad y la pendiente.

La conversión es geométrica. La pendiente de la cinta se expresa en porcentaje: metros de subida por cada 100 m de avance horizontal, es decir, la tangente del ángulo. La velocidad de la cinta, en cambio, se mide a lo largo de la superficie inclinada, así que la velocidad vertical es esa velocidad multiplicada por el seno del ángulo: VAM = v × p / √(1 + p²), con p como fracción (0,25 para un 25 %). Hasta un 10–15 %, seno y tangente casi coinciden; al 40 %, la diferencia ya ronda el 8 %. Por eso una misma VAM puede salir de combinaciones muy distintas de velocidad y pendiente, y el dato no se entiende sin las dos.

VAM según velocidad y pendiente de la cintaCálculo0600120018002400246810121416Velocidad de la cinta (km/h)m/h1500 m/h10 %20 %30 %40 %La misma VAM exige unos 15 km/h al 10 % y unos 4 km/h al 40 %.
Cálculo geométrico: VAM = velocidad × p / √(1 + p²), con p como fracción. Los puntos marcan la velocidad que hace falta para 1500 m/h en cada pendiente.

La velocidad pico como predictor en carrera

Noakes et al. (1990) evaluaron a 20 maratonianos y 23 ultramaratonianos especialistas. En carreras de 10 a 90 km, la velocidad pico en cinta fue el mejor predictor de laboratorio (r = −0,88 a −0,94): en todas las distancias en los ultramaratonianos y en todas salvo el maratón en los maratonianos. Fue al menos tan buen predictor como la velocidad en el umbral de lactato y mejor que el VO2max (|r| de 0,55 a 0,86). Los autores reconocían que no sabían qué determinaba esa velocidad, aunque creían poco probable que fuera la tasa máxima de utilización muscular de oxígeno.

Scott y Houmard (1994) encontraron una relación igual de estrecha en 23 corredores altamente entrenados (14 hombres y 9 mujeres). La velocidad pico de un test incremental en llano explicó el 94 % de la variabilidad del tiempo en una contrarreloj de 5 km en laboratorio y el 89 % del de una carrera reciente, y la relación fue parecida en hombres y en mujeres.

McLaughlin et al. (2010) pusieron a prueba el modelo clásico (VO2max, porcentaje del VO2max en el umbral de lactato y economía) en 17 corredores bien entrenados de nivel heterogéneo (10 hombres y 7 mujeres), con una contrarreloj de 16 km. La vVO2max, calculada a partir del VO2max y la economía, fue la variable con mayor correlación (r = −0,972). La velocidad pico, el VO2max y el umbral quedaron muy cerca entre sí (r de −0,89 a −0,90), mientras que el porcentaje del VO2max en el umbral apenas se relacionó con el rendimiento. Su lectura es la que interesa aquí: la vVO2max predice mejor porque integra potencia aeróbica máxima y economía, y la velocidad pico depende de esas mismas variables.

Correlación con el tiempo en 16 km (|r|)n = 1700,250,500,751vVO2max0,97Velocidad pico (PTV)≈ 0,89–0,90VO2max≈ 0,89–0,90Umbral de lactato≈ 0,89–0,90% VO2max en el umbral0,14Las tres variables centrales quedaron entre 0,892 y 0,903; el resumen no dael valor de cada una. Fuente: McLaughlin et al. (2010).
Valor absoluto de la correlación de cada variable con el tiempo en 16 km. Datos del resumen de McLaughlin et al. (2010).

Qué hay detrás de la velocidad pico

Paavolainen et al. (2000) midieron la velocidad máxima en cinta en llano y con 7° de pendiente (≈ 12 %) en 23 deportistas: corredores de medio fondo, triatletas y esquiadores de fondo. En llano, esa velocidad se relacionó con factores de potencia muscular, como la velocidad máxima en un test anaeróbico y en 30 m, pero no con el VO2max. En subida se relacionó sobre todo con el VO2max (r = 0,78), y menos con esos factores. Alves Pasqua et al. (2018), en 150 hombres físicamente activos, encontraron que el punto de compensación respiratoria explicaba el 59 % de la varianza de la velocidad pico; el VO2max, la economía y la fuerza dinámica máxima añadían un 8 %, un 4 % y un 1,4 %, respectivamente. En una revisión breve, Denadai y Greco (2017) resumen que la capacidad aeróbica es el determinante principal de la velocidad o potencia pico, y que la variabilidad entre individuos se ha atribuido además a la economía, la capacidad anaeróbica y la capacidad neuromuscular.

Esa mezcla es a la vez la virtud y la limitación de la métrica. Resume en un número varias capacidades que importan para rendir, pero no dice cuál de ellas explica el resultado de un deportista.

El equivalente en ciclismo: la potencia pico

En ciclistas entrenados, la potencia pico de un test hasta el agotamiento predijo el VO2max (r = 0,97, en 100 ciclistas) y el tiempo en una contrarreloj de 20 km (r = −0,91, en 19 ciclistas) (Hawley y Noakes, 1992). Balmer et al. (2000) mostraron que era reproducible y que predecía la potencia media en una contrarreloj de 16,1 km en exterior (r = 0,99), pero no el tiempo (r = 0,46). En 9 ciclistas, Bentley et al. (2001) encontraron que la potencia pico se relacionaba con la potencia media en una contrarreloj de 90 min (r = 0,91), igual que un umbral de lactato. En la contrarreloj de 20 min, el resumen solo destaca relaciones con el VO2max absoluto y con ese umbral. Lamberts et al. (2012), en 45 ciclistas entrenados (hombres), encontraron que la potencia pico se relacionaba con el VO2max (r = 0,96) y que, ajustada alométricamente por la masa corporal (W·kg⁻⁰·³²), predecía el tiempo en una contrarreloj de 40 km con la misma fuerza (r = −0,96).

Que el mismo patrón aparezca en dos deportes, con ergómetros distintos y grupos de investigación diferentes, es lo que da solidez a la idea: la salida máxima de un test incremental bien hecho resume buena parte de lo que hace falta para rendir en resistencia.

Qué se sabe en subida

Trail y ultratrail

Ehrström et al. (2018) estudiaron a 9 corredores muy entrenados en una carrera de trail de 27 km. El modelo clásico (VO2max, fracción en el umbral y economía en llano) predijo mal el rendimiento. La predicción mejoró mucho al añadir la resistencia muscular local de los extensores de rodilla y la economía medida al +10 %. La fuerza máxima no se relacionó con el tiempo. En un trail corto de dos vueltas, Björklund et al. (2019) observaron en 17 corredores que el rendimiento se relacionaba con el VO2max, absoluto y relativo, con la velocidad vertical en cinta en subida y con el porcentaje de grasa.

En carreras verticales, Fornasiero et al. (2022) analizaron 270 actuaciones de 64 corredores de montaña altamente entrenados en 26 pruebas y encontraron una relación muy fuerte entre VO2max relativo y rendimiento, en una élite con valores medios cercanos a 76 mL/kg/min en hombres y 66 en mujeres. En el ultratrail del UTMB (166 km), Sabater-Pastor et al. (2023) encontraron que la vVO2max al 10 % de pendiente se relacionó con el tiempo final más que el VO2max (r = −0,813 frente a −0,724). Esa vVO2max no es una velocidad pico medida: se calculó dividiendo el VO2max por el coste energético medido al 10 %. Analizo ambos estudios con más detalle en VO2max y rendimiento de resistencia.

La evidencia más cercana a la VAMpeak

Hingrand et al. (2023b) hicieron tests de velocidad aeróbica máxima al 1 %, al 10 % y al 25 % de pendiente en 13 corredores de nivel heterogéneo. La velocidad ascensional aeróbica máxima al 25 % diferenció a un grupo de rendimiento de uno recreativo, igual que el VO2max y la velocidad aeróbica máxima al 1 % y al 10 %. Es un preprint sin revisión por pares, con una muestra muy pequeña (9 hombres y 4 mujeres, divididos en dos grupos según su índice ITRA), así que vale como indicio, no como validación.

Varios grupos han propuesto, además, tests incrementales específicos de subida. De Lucas et al. (2022) compararon en 20 corredores de trail un test horizontal con uno en el que la velocidad se fija y lo que aumenta es la pendiente (IIRT). El VO2pico y el lactato pico no difirieron entre protocolos, aunque la frecuencia cardiaca máxima y la de los umbrales fueron más bajas en el test inclinado, y los autores lo consideran válido para evaluar a corredores de subida. Doucende et al. (2022) analizaron la validez del IncremenTrail, que en la práctica es un test de VAMpeak: pendiente fija del 25 % y aumentos de 100 m/h por minuto. De 20 especialistas, 16 alcanzaron una meseta de VO2. Los valores máximos no difirieron de los de una prueba hasta el agotamiento al 105 % de la VAM máxima, y se pudieron determinar los umbrales ventilatorios con su VAM asociada.

Por qué la pendiente del test importa

Giovanelli et al. (2016) midieron el coste de caminar y correr en pendientes de 9° a 39° (del 17 % al 82 %, aprox.), siempre a la misma velocidad vertical (0,35 m/s, unos 1260 m/h). El coste por metro vertical tuvo un mínimo amplio entre unos 20° y 35° (36–70 %), y por encima de 15,8° (≈ 28 %) caminar fue más barato que correr. Ortiz et al. (2017), a 30° (≈ 58 %), vieron que la potencia metabólica aumentaba linealmente con la velocidad. Caminar costó menos que correr hasta 0,7 m/s de velocidad de cinta, que a esa pendiente equivale a unos 1260 m/h.

Para un test en cinta, esto tiene dos consecuencias. La primera, que en pendientes fuertes el deportista puede alcanzar su máximo caminando, así que el patrón locomotor forma parte de lo que se mide. La segunda, que la velocidad ascensional alcanzable depende mucho de la pendiente elegida, aunque el esfuerzo fisiológico sea el mismo.

Mismo VO2max, distinta VAMpeak

Dos corredores con el mismo VO2max pueden terminar el mismo test, en la misma cinta y a la misma pendiente, con VAMpeak claramente distintas. No es una anomalía: es lo que cabe esperar del propio modelo de rendimiento.

El VO2max fija cuánto oxígeno puede consumir cada uno como máximo. La velocidad ascensional a la que llega a ese techo depende de otra cosa: cuánto oxígeno le cuesta cada metro de subida, es decir, su economía en pendiente. Si a un corredor subir le cuesta un 10 % menos que a otro, con el mismo techo aeróbico alcanzará su VO2max a una VAM alrededor de un 11 % más alta (1/0,9), si el coste por metro no cambia con la velocidad. Es la misma lógica por la que McLaughlin et al. (2010) encontraron que la vVO2max predecía mejor el rendimiento que el VO2max: integra el techo y el coste.

Mismo VO2max, distinta VAMpeakIlustrativoVO2mL/kg/min30405060706008001000120014001600VAM en la cinta, misma pendiente (m/h)VO2max compartidoCoste a 1000 m/hABCPendiente de cada recta: coste de oxígeno por metro de subida.Tramo grueso: lo que añade cada uno por encima del VO2max.
Esquema con valores ilustrativos. Las tres rectas comparten el VO2max, pero no la pendiente: la del corredor más económico (A) es la menos inclinada y llega al techo a mayor VAM.

La VAMpeak añade además un tramo final. La velocidad pico de un test incremental suele quedar algo por encima de la velocidad a la que se alcanza el VO2max, porque en las últimas etapas el deportista sigue progresando gracias a su capacidad anaeróbica y neuromuscular (Denadai y Greco, 2017). Dos corredores con la misma VAM en el VO2max pueden separarse también ahí.

De qué depende el coste de subir

Con el mismo VO2max, el coste por metro de subida puede diferir por varios motivos:

  • El patrón locomotor. En pendientes fuertes caminar cuesta menos que correr (Giovanelli et al., 2016; Ortiz et al., 2017). Quien sabe cuándo pasar de correr a caminar, y camina con eficacia, sube más barato.
  • La economía específica en pendiente y la resistencia muscular local. En trail corto, la economía medida al +10 % y la resistencia de los extensores de rodilla mejoraron mucho la predicción del rendimiento, y la fuerza máxima no se relacionó con él (Ehrström et al., 2018). Paavolainen et al. (2000) vieron además que los factores de potencia muscular pesaban más en la velocidad máxima en llano que en subida. No está demostrado que ganar fuerza máxima abarate por sí solo la subida.
  • La masa que se desplaza. El VO2max se expresa por kilo de peso corporal, pero en la subida también se eleva lo que se lleva encima: chaleco, agua, bastones. Con el mismo VO2max relativo, más carga externa supone más coste por metro.

Los datos de campo apuntan en la misma dirección. En el ultratrail analizado por Sabater-Pastor et al. (2023), el VO2max y el coste energético medido al 10 % no se relacionaron entre sí (r = −0,11), y la vVO2max, calculada a partir de los dos, fue mejor predictor que cada uno por separado. Son, por tanto, informaciones distintas. Una velocidad máxima medida en pendiente debería recoger ambas, pero ese estudio no midió la velocidad pico.

Qué implica en la práctica

  • Un VO2max igual no garantiza una VAMpeak igual, y un VO2max que no cambia no significa una VAMpeak estancada. Si la VAMpeak sube con el VO2max estable, lo más probable es que haya mejorado la economía en subida o la capacidad por encima del VO2max.
  • Al revés, un corredor con menos VO2max puede igualar en subida a otro con más si su coste por metro es menor.
  • Para orientar el entrenamiento conviene preguntarse qué limita a cada uno: el techo aeróbico, el coste de subir (técnica, transición entre caminar y correr, fuerza, carga) o lo que es capaz de añadir por encima del VO2max.

En Trail to Treadmill, la aplicación que desarrollo (véase la declaración de interés más abajo), esa separación se aborda de forma indirecta: la VAMpeak da la capacidad global, las pruebas EF1 y EF2 relacionan la carga externa con la frecuencia cardiaca a porcentajes fijos de la VAMpeak, y los protocolos de marcha y transición (UWC y ULTT) describen el patrón locomotor. La frecuencia cardiaca no es consumo de oxígeno, así que estas pruebas no miden la economía como un analizador de gases, pero sí permiten ver si, a la misma carga relativa, el deportista responde de otra forma con el tiempo.

La pendiente y el protocolo cambian el número

Hingrand et al. (2023a), con 10 corredores (8 hombres y 2 mujeres), compararon tests incrementales al 1 %, al 10 % y al 25 %, con el mismo incremento de VAM al 10 % y al 25 % (100 m/h por minuto). El VO2max fue similar en las tres condiciones, pero la velocidad ascensional máxima fue claramente mayor al 25 % que al 10 % (unos 1760 frente a 1330 m/h). En el preprint, a la altura de los umbrales ventilatorios, el consumo de oxígeno y la frecuencia cardiaca fueron parecidos al 10 % y al 25 % mientras la velocidad ascensional era distinta (Hingrand et al., 2023b). Por eso los dos trabajos concluyen que, cuando la pendiente cambia, la potencia (en el artículo publicado) o la frecuencia cardiaca (en el preprint) reflejan mejor la demanda metabólica que la velocidad ascensional.

VO2max (mL/kg/min)VAM máxima (m/h)1 %68,710 %70,125 %67,610 %133025 %17601 %: casi no hay desnivelMismo VO2max; VAM máxima un 32 % mayor al 25 %.n = 10 · test hasta el agotamiento en cada pendiente.Fuente: Hingrand et al. (2023a), medias del grupo.
Medias del grupo (n = 10). El resumen no da la VAM máxima al 1 %, donde el desnivel es mínimo. Datos de Hingrand et al. (2023a).

Dicho de otra forma: una VAMpeak sin su pendiente no significa nada. Subir a 1500 m/h al 15 % y a 1500 m/h al 30 % son esfuerzos distintos.

Con el diseño del test pasa algo parecido. Machado et al. (2013) señalan que no hay acuerdo sobre el protocolo óptimo ni sobre la mejor forma de definir la velocidad pico, y Peserico et al. (2015) mostraron en 18 corredores recreativos y amateurs, todos hombres, que el tamaño del incremento de velocidad cambia la velocidad pico y su relación con el rendimiento en una carrera de 1 h en cinta. Además compararon tres formas de definir el pico: la velocidad más alta mantenida un minuto completo, la de la última etapa completa o esa misma velocidad más la fracción de la etapa siguiente que el corredor llegó a cubrir. Con el mismo test, cada definición da un número distinto. En los dos estudios, la última (la etapa completa más la fracción de la siguiente) fue la que mejor se relacionó con el rendimiento, y Machado et al. (2013) obtuvieron las correlaciones más altas con etapas de 3 min.

La consecuencia práctica es simple: dos protocolos distintos, o dos formas distintas de calcular el pico, dan dos números que no se pueden comparar.

¿Sirve para prescribir?

Manoel et al. (2017) compararon en 14 corredores moderadamente entrenados 4 semanas de entrenamiento prescrito a partir de la velocidad pico o de la vVO2max, y concluyeron que la velocidad pico y su tiempo límite son igual de válidos para prescribir. Es un estudio corto, en llano y con pocos participantes, pero apunta a algo práctico: no hace falta un analizador de gases para tener una referencia de intensidad útil, siempre que el test sea el mismo. Hay un matiz: en los dos grupos la prescripción usaba también el tiempo límite a esa velocidad. Lo que se puso a prueba fue, por tanto, la pareja velocidad pico y tiempo límite, no la velocidad pico sola.

En subida no hay todavía un estudio equivalente con VAMpeak. Lo razonable, con lo que sabemos, es usarla como referencia relativa (porcentajes de la VAMpeak) a la misma pendiente en la que se midió, y recurrir a la frecuencia cardiaca, la potencia o el esfuerzo percibido cuando la pendiente cambia, como proponen Hingrand et al. (2023a, 2023b).

Cómo encaja en Trail to Treadmill

Trail to Treadmill es un proyecto propio, así que tengo un interés directo en esta métrica. Con esta lógica planteo en él la evaluación. El test incremental máximo en cinta inclinada (UMT-1.0, todavía en fase piloto) estima la VAMpeak, y esa referencia se usa después para las pruebas submáximas de eficiencia al 70 % y al 80 % de la VAMpeak (EF1 y EF2) y para el tiempo al límite al 80 % y al 90 % (Tlim80 y Tlim90). La comparación se hace siempre con el deportista consigo mismo: misma cinta, misma calibración, mismo protocolo y misma pendiente.

UMT-1.0 · test incremental máximoCinta inclinada · fase pilotoVAMpeakCon su pendiente y su protocoloEF1 / EF270 % y 80 %Eficiencia submáximaTlim80 / Tlim9080 % y 90 %ToleranciaSesionesrelativas% de VAMpeakRepetir: misma cinta, calibración y pendienteComparación del deportista consigo mismoEsquema de la metodología. El protocolo UMT-1.0 está en fase piloto:su fiabilidad y su validez predictiva aún no se han publicado.
Esquema de la metodología de Trail to Treadmill. No representa datos.

Cada pieza de ese esquema se apoya en una parte distinta de la literatura, con un grado de respaldo también distinto.

IdeaRespaldoQué falta
La velocidad máxima de un test incremental resume la capacidad de rendimientoSólido en carrera en llano y en ciclismo (Noakes et al., 1990; McLaughlin et al., 2010; Lamberts et al., 2012)—
Las velocidades máximas en pendiente diferencian niveles en trailIndicios en muestras pequeñas (Björklund et al., 2019; Hingrand et al., 2023b). En ultratrail, con una vVO2max calculada, no medida (Sabater-Pastor et al., 2023)Estudios más grandes y con mujeres
La VAMpeak solo es comparable con la misma pendiente y protocoloDirecto para la pendiente, en 10 corredores (Hingrand et al., 2023a). Para el protocolo, por analogía con datos en llano (Machado et al., 2013; Peserico et al., 2015)Comparar protocolos de VAMpeak en subida
Prescribir en porcentajes del pico y su tiempo límiteUn ensayo corto en llano (Manoel et al., 2017)Ensayos en subida con VAMpeak
Fiabilidad y validez del UMT-1.0Ninguno publicadoEstudio de test-retest y de validez frente a competición

Lo que la literatura respalda es la idea de partida: la velocidad máxima de un test incremental es una métrica integradora y con buena capacidad predictiva, y medirla en subida tiene sentido para quien compite en montaña. Lo que todavía no está demostrado es la fiabilidad y la validez predictiva de este protocolo concreto, ni que la prescripción por VAMpeak funcione mejor que otras. Por eso el test se presenta como piloto y por eso la aplicación no sustituye una evaluación fisiológica de laboratorio.

Qué hacer con una VAMpeak

  • Registrarla siempre junto con la pendiente, el protocolo (duración de etapa e incremento) y la cinta. Sin esos datos, el número no es comparable.
  • Calcular el pico siempre de la misma forma (última etapa completa o con la fracción de la etapa siguiente) y decir cuál se ha usado.
  • Compararla con el propio deportista, no con otros corredores ni con valores de referencia sacados de estudios con otro protocolo.
  • Usarla como referencia relativa a la misma pendiente. Para sesiones con otras pendientes o en el terreno, apoyarse en frecuencia cardiaca, potencia o esfuerzo percibido.
  • Repetir el test en condiciones comparables y mirar la tendencia más que la diferencia entre dos mediciones, porque cualquier test tiene un error.
  • Leerla como lo que es: un resumen de varias capacidades. Si cambia, conviene preguntarse qué ha cambiado (techo aeróbico, economía en subida, transición entre caminar y correr) antes de sacar conclusiones.

En resumen

La velocidad o potencia pico de un test incremental es un predictor robusto del rendimiento de resistencia en carrera y en ciclismo, comparable o superior al VO2max aislado, porque integra capacidad aeróbica, economía y factores anaeróbicos y neuromusculares. En montaña, la evidencia es más escasa pero apunta en la misma dirección: las velocidades máximas medidas en pendiente diferencian niveles y se relacionan con el rendimiento.

La VAMpeak hereda esa lógica, con dos condiciones. Depende de la pendiente y del protocolo, y solo es comparable si ambos se mantienen. Y, como guía de intensidad cuando la pendiente cambia, los dos estudios que lo han comparado (Hingrand et al., 2023a, 2023b) prefieren la potencia o la frecuencia cardiaca. Falta validar protocolos concretos de VAMpeak, medir su fiabilidad y probar si prescribir con ella mejora el rendimiento en subida.

Referencias

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Lorenzo García

Entrenador de deportes de resistencia. Graduado en CAFD y máster en alto rendimiento en deportes cíclicos.

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